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NACIMIENTO Y DESARROLLO
DE UNA PERLA CULTIVADA
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Broche "les 4 saisons"
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¿Cómo se cultivan las perlas?
El
procedimiento de cultivo de perlas consiste en introducir un cuerpo
extraño en el molusco. Fue inventado por Kokichi Mikimoto,
fundador de la compañía, en 1893. Este procedimiento,
hoy muy extendido, fue un descubrimiento extraordinario en su
época.
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Composición de una perla
Técnicamente,
las perlas están compuestas por anillos concéntricos,
esencialmente de carbonato cálcico, que segrega la ostra
para protegerse de un cuerpo extraño. El molusco recubre
el irritante objeto con miles de capas de una sustancia cristalina,
llamada nácar, elaborando así una magnífica
perla. El cuerpo extraño puede ser cualquier objeto lo
suficientemente pequeño como para introducirse dentro del
bivalvo. Un grano de arena, una espina o un trocito de
concha bastan para provocar que se inicie el proceso.
Hoy
se suelen utilizar como núcleos de perlas cultivadas conchas
de mejillones de origen americano, ensartadas.
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Proceso
Las ostras
se sacan del mar a los dos o
tres años. Un hábil técnico especializado
introduce entonces, manualmente, un trocito de concha en el molusco
perlífero. A continuación, se vuelven a meter las
ostras en el mar, dispuestas en cestos de bambú colgados
de balsas flotantes.
Se suelen cambiar frecuentemente
de lugar las balsas para proteger las ostras de predadores y temperaturas
extremas. Después de tres a seis años de un cuidadoso
y atento cultivo se recogen las perlas, clasificándolas
por tamaños y calidades. Lo único que distingue
una perla cultivada de una perla fina natural es el modo de introducción
del núcleo.
La única técnica
con la que se puede detectar la diferencia entre perlas cultivadas
y perlas finas naturales es el uso de rayos X, que permiten identificar
la naturaleza del núcleo.
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Nacimiento de una perla
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Perlas cultivadas de Tahití
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Variedades de perlas cultivadas
Akoya
o perlas japonesas. La variedad de ostra Akoya, que se encuentra
en todo el Japón, produce perlas de 2 a 10 milímetros
con formas variables, de redonda a irregular, de color esencialmente
blanco, con reflejos cremas, grises, azules, verdes dorados, plateados
y rosados de matices diferentes. Se aprecia mucho la riqueza de
sus tonalidades y su intenso brillo.
Perlas de agua dulce.
El cultivo de perlas en agua dulce se suele realizar implantando
un trozo de epitelio de molusco en vez de un núcleo sólido.
El tejido se disuelve y la perla resulta ser una espesa bola de
nácar. Se reconocen fácilmente por sus extrañas
formas, alargadas y a menudo semejantes a uvas o granos de arroz.
Las hay de color lavanda, melocotón, mandarina y azul verdoso.
Perlas de los Mares
del Sur. Este tipo de perlas, producidas por la variedad más
grande de ostras perlíferas -las que se cultivan en las aguas
cálidas de los Mares del Sur-, suele sobrepasar los 10 milímetros
de diámetro. Se aprecian, principalmente, por su excepcional
tamaño y colores sublimes.
Perlas naturalmente
negras, producidas por la ostra perlífera de labios negros
de Tahití y Okinawa. Estas perlas naturalmente negras suelen
tener un diámetro superior a 8,5 milímetros y reflejos
azules, grises, verdes y violetas. Actualmente alcanzan precios
bastante elevados, a causa de su color excepcional y del extenso
tiempo de cultivo necesario antes de poder recogerlas: se pueden
requerir hasta doce años de cultivo para conseguir perlas
negras de tamaño, forma y color similares que puedan formar
un solo collar. |
¿Sabía que...?
La
perla más grande del mundo, la perla de Alá, se descubrió
en 1934. Pesaba 7 kilos y medía 22,5 x 12,5 cm.
La perla está asociada
astrológicamente con el signo de Cáncer: es la gema
de quienes nacen bajo ese signo. Los antiguos egipcios y chinos
utilizaban las perlas como cosméticos y les atribuían
virtudes afrodisíacas. Pensaban que la perla era un indicador
fiable de la salud de quien la llevaba: se apagaba su brillo cuando
su portador caía enfermo y perdía su oriente cuando
moría. Se decía que los monjes tibetanos poseían
una "perla de seducción" que acrecentaba el apetito
amoroso de las mujeres atrapadas por sus destellos.
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Colocación de las ostras
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